Salimos en los kayaks a media tarde. Yo en mi caña monto unas plumas rosas con un yozuri deep minnow verde. A Diego le pongo unas plumas verdes con un Hart azul, que baja unos 4 metros.
Comenzamos a cacear entre las bateas. Diego a pesar de sus quince años, rema con muchas clase. Obtengo la primera picada..."Diego una!!, le grito...jajajaja te gano... Esa sería la única de toda la tarde.
Seguimos caceando durante un rato sin picadas. Entonces le digo a Diego si quiere descansar un rato. Lo amarro a una batea y le cambio el Hart por un pulpito plomado...

Le explico que tiene que dejar caer el señuelo al fondo y recogerlo luego a tirones. Sin mucha fe hace lo que le digo. Recoge a tirones y nada....
Vuelve a dejarlo caer..mientras tanto yo caceo por los alredeores sin éxito..."Cris!!! me picaron, me grita emocionado". Me acerco, trae una caballa. La sonrisa no le sale de la boca. Lanza de nuevo, recoge y zas...Cris otra jajaja...creo que vienen dos...jajajjaa..Así estuvo el chaval durante una hora, lanzando y recogiendo, pasándolo en grande.
Yo al ver el éxito puese un black minnow de 30 gr con las plumas y me dispuse a copiar su técnica...


...ni una picada!!!! No sé si es el pulpito que las atrae o las plumas verdes, lo cierto es que Diego lance tras lance triunfaba y yo, al lado de él, ni una misera captura...
Así transcurrió una emocionante jornada de pesca. Desde muy niño a Diego le apasiona la pesca. Pasan los años, y ya hecho un gigante sigue disfrutando de este deporte tan sano...Sin duda una jornada perfecta!!!
Dejo un pequeño video de la jornada..
un saludo!!!










