Continuamos curricaneando sin obtener ninguna picada hasta que llegó Manuel Galaecia, que nos enseñó como era eso de la pesca y nada mas llegar echó su rapala y sacó una bonita caballa del agua.
Como si nos hubiese provocado al momento nuestras cañas también entraron en acción obteniendo yo una lubina y Javi una caballa. Así transcurrió la jornada entre picada y picada. El que más se lució fue Manu, que sacaba una detrás de otra. Un crak el tío. Luego me estuvo enseñando la técnica de jigging con vinilos, aunque la deriva no nos dejaba pescar cómodos.
Así transcurrió otra fantástica jornada de pesca en compañía de Javi y de Manu. Falta Javi en la foto porque tuvo que retirarse un poco antes.
Os dejo un pequeño video. Desearos a todos unas Felices Fiestas y muchas gracias por visitarme.


